El esperado Rally de Navidad no logró consolidarse en el S&P 500. Sin embargo, el inicio de 2026 muestra a diversas bolsas internacionales operando con un tono optimista y un mayor apetito por riesgo. La reciente captura de Maduro no generó impactos significativos en el mercado petrolero, manteniendo los precios relativamente estables, mientras que los metales preciosos retomaron impulso como activos de refugio. En términos generales, el cierre de 2025 fue extraordinario para la mayoría de los mercados bursátiles, reflejando retornos sólidos y una recuperación de la confianza. No obstante, los inversionistas comienzan a proyectar un año más conservador en materia de rendimientos y expectativas.
En el ámbito local, el IMACEC de noviembre registró un crecimiento de 1,2%, por debajo del 2,3% estimado por el mercado, lo que genera cierta cautela respecto al ritmo de recuperación económica. Este escenario se ve parcialmente compensado por el fuerte avance del cobre en la primera jornada del año, reforzando las perspectivas para los activos chilenos.
La inestabilidad geopolítica continúa siendo un factor relevante a nivel global, impulsando la demanda por metales preciosos como refugio. En paralelo, los mercados emergentes y europeos mostraron un desempeño superior al de Estados Unidos en la primera sesión del año, lo que abre la interrogante sobre la sostenibilidad de esta tendencia durante 2026.